Puente de orígen romano que ha sufrido numerosas reconstrucciones durante los siglos XII,XIV y XVIII. En tiempos romanos, marcaba la salida de Vía XIX, del Itinerario Antonino, que iba de Lucus Augusti (Lugo) a Bracara Augusta (Braga), pasando por Iria Flavia (Padrón). Por el se accedía a la ciudad de Lucus Augusti por una calzada, más o menos, la actual Calzada da Ponte, que en zigzag alcanzaba la Porta Miñá de la muralla.
Está construído en sillería y esquisto, y presenta vigas metálicas añadidas recientemente. Sus dimensiones son de 104 m. de longitud y 4 m. de anchura. El Puente continuó desempeñando a lo largo del tiempo, su función , sirviendo de paso sobre el río Miño a peatones y al tráfico rodado.
Antes de cruzar el puente según se va en dirección al Cementerio, existe un acceso directo al aparcamiento del paseo. Del aparcamiento al paseo propiamente dicho, hay que salvar un escalón y avanzar por un pequeño tramo se superficie irregular.
También tiene una bella vista el puente desde el paseo de las cuestas del parque.